Guatemala, 8 mar (EFE).- Miles de guatemaltecas se apoderaron hoy de las calles del centro histórico de esta capital para clamar por el fin de la violencia que les afecta, así como igualdad en oportunidades de trabajo, educación y salud.
"Como mujeres somos víctimas de violencia, racismo, discriminación y atropellos de todo tipo, por parte de este sistema excluyente y patriarcal", dijo a Efe Sandra Moran, dirigente del denominado Sector de Mujeres.
Esta coalición de organizaciones femeninas conmemoraron hoy el Día Internacional de la Mujer con masivas marchas y concentraciones en 13 de los 22 departamentos del país.
"Venimos a exigir respeto a nuestros derechos humanos e individuales, políticas públicas que beneficien de igual forma a hombres y mujeres", señaló Tomasa Cujulum, líder del Comité de Unidad Campesina.
El Movimiento Sindical, Indígena y Campesino de Guatemala (Misg) denunció en un comunicado que las mujeres de este país centroamericano, que representan el 51% de los trece millones de habitantes de este país, sufren una triple discriminación, por sus calidades de mujeres, pobres e indígenas.
En las manifestaciones participaron mujeres pertenecientes a diferentes sectores de la sociedad: activistas, estudiantes, sindicalistas, políticas y religiosas, entre otras tantas.
La principal demanda de las guatemaltecas es el fin de la violencia que les agobia, la cual se ha cobrado la vida de al menos 87 mujeres en lo que va de este año.
Como consecuencia del machismo que impera en este país, así como la violencia generada por las pandillas juveniles, los grupos del crimen organizado y el narcotráfico, el año pasado fueron asesinadas en Guatemala más de 600 mujeres.
Según estadísticas oficiales, sólo en el 3 por ciento de esos crímenes fue dictada una sentencia judicial en contra de los responsables, el resto continúa en la impunidad.
El Parlamento guatemalteco aprobó en 2007 una ley que tipifica el feminicidio con el objetivo de reducir las muertes violentas de mujeres, pero ésta no ha detenido la violencia de género.
La violencia contra las mujeres, señaló en un comunicado el procurador de los Derechos Humanos, Sergio Morales, "lacera en lo más hondo la sociedad guatemalteca, pues no se trata únicamente de fatídicas estadísticas en crecimiento, sino de hechos cuyas características deberían ser motivo de la mayor preocupación".
"Se ha observado que mientras un hombre asesinado tiene una señal de tortura, la mujer puede presentar entre dos y siete señales de este tipo. Las categorías que presentan un patrón constante o crecimiento son las de amordazamiento, abuso sexual, estrangulación, lapidación y mutilación", agregó Morales.
